Tengo un sueño

Martin Luther King, Jr.

Foto por Clif1066 en Flickr

Hace unos días, tras leer un tweet de Marcos Pascual (@MarcosSion) recordé el discurso de Martin Luther King “Yo tengo un sueño“. En un mundo que ofrece sueños e ilusiones por doquier, aunque luego se encargue de arrebatarlos todos con total impunidad, que alguien diga que tiene un sueño, un sólo sueño, parece, cuanto menos, extraño.

Esto me habla de la importancia de tener prioridades en la vida, de “analizarlo todo y retener -solo- lo bueno”, de centrarnos en aquello que es verdaderamente importante o trascendente y de no dispersar nuestra energía y nuestra vida en cuestiones que nada aportan, ni a nosotros ni a los que nos rodéan. Cierto que hay tiempo para todo, como leemos en Eclesiastés, pero me ayuda a recordar a poner primero lo primero.

También me impacta que diga “tengo” y no “he tenido”, porque los sueños verdaderamente importantes no son sueños de un día, son sueños de una vida, son aquellos ideales por los que merece la pena levantarse cada día y enfrentar todas las dificultades porque aunque no los alcances en toda tu vida, como le pasó a Abraham, sin duda habras abierto camino para que otros puedan avanzar más y alcanzar, un día, el cumplimiento de ese sueño. Luther King no vió su sueño hecho realidad, pero su compromiso convirtió su sueño, el sueño de un sólo hombre, en el sueño de muchos.

Porque lo verdaderamente importante no es tener un sueño, lo verdaderamente importante es comprometerse con ese sueño. El jóven rico tuvo un sueño, seguir a Jesús, pero no fue capaz de comprometerse con ese sueño y no vuelve a saberse más de él, probablemente se estuvo arrepentintiendo de ello toda su vida, pero algunos como Pedro, Juán, y otros muchos después de ellos sí se comprometieron con el sueño de Dios de una vida nueva, de perdón y de esperanza, y cada uno de ellos, cada uno de los que nos comprometemos con este sueño, estamos cambiando nuestro mundo.

Es mi deseo que allá donde nos encontremos se pueda decir de nosotros como se dijo de Pablo y Silas: “Estos que transtornan el mundo entero han venido también acá” (Hechos 17:6).

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Acerca de David Gómez

Consultor de Marketing Digital y Social Media. http://davidgomez.eu
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